Leer la mente.

leer la mente

Uno de los mayores deseos del hombre es ser capaz de saber lo que están pensando los que nos rodean. Leer la mente. Saber qué está pasando por sus cabezas. Si nos dicen la verdad o nos mienten. Si nos quieren o nos odian. Esta capacidad telepática parece a día de hoy una quimera. Pero puede que la ciencia sea capaz de lograrlo.

Con una diferencia de seis meses se han publicado dos trabajos, el primero por parte de la Universidad de Carnegie Mellon (EE. UU), y el segundo de la Universidad de Kyoto, con avances en este aspecto. Sirviéndose de los nuevas mejoras en la capacidad de procesamiento de los ordenadores y en la Inteligencia Artificial han sido capaces de recrear imágenes y conceptos analizando los impulsos eléctricos del cerebro.

Los americanos publican que han sido capaces de reconstruir pensamientos complejos que implican la relación de varios conceptos como «el testigo gritó durante el juicio». Esta frase analizada es el experimento, se obtiene al analizar con una resonancia magnética funcional (fMRI) la actividad cerebral. Existe en el cerebro un «alfabeto de 42 componentes de significado» o «rasgos semánticos» que se aplican sobre las personas, los tamaños, las interacciones sociales y la acción física. El cerebro procesa la información estimulando estos 42 puntos repartidos entre los diferentes «sistemas cerebrales«. Procesando la información obtenida por el fMRI mediante técnicas de Inteligencia Artificial, este equipo de científicos ha logrado «traducir» los impulsos en oraciones complejas. Este logro se hizo posible por la identificación de los «bloques» del cerebro utilizados en la construcción del pensamiento.

Por otro lado, el equipo japones se ha centrado en los objetos. Tras hacer un estudio sobre los datos obtenidos por el fMRI cuando los sujetos del estudio veían o pensaban en determinados objetos, han sido capaces de reconstruir la imagen procesada por nuestro cerebro. Dicha imagen se divide en diferentes capas de procesado en el cerebro que dependen de una jerarquía de colores, texturas, etc. Analizando los datos desde una plataforma creada para tal efecto y llamada  BioRxiv, podemos formar una imagen muy similar a la imagen que se está observando en ese momento. En el caso de que la imagen se este recordando los resultados son peores debido a que los recuerdos son menos vividos y detallistas.

Esquema del proceso con el que BioRxiv es capaz de leer la mente.

Dado que los dos experimentos dependen de los resultados de los fMRI, no parece que la capacidad de leer la mente pueda estar al alcance de todos en un corto periodo de tiempo, pero los buenos resultados obtenidos por ambos equipos son esperanzadores. Quizás en pocos años podamos comprobar la veracidad de testimonios públicos y juicios relevantes. Aunque puede que los resultados no terminen de convencer a todos.

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